⸻ Formación integral del alumnado⸻
El proyecto educativo
El proyecto educativo de Lizarra Ikastola parte de considerar a la persona como centro prioritario de toda nuestra acción educativa, enfocando la labor docente en la formación integral del alumnado y en su perfil de salida.
Modelo de persona
En Lizarra Ikastola entendemos la educación como un proceso orientado al desarrollo integral de la persona. Nuestro proyecto educativo se articula en torno a un Modelo de Persona que guía de manera coherente el crecimiento personal, social, cultural y académico del alumnado.
Este modelo se compone de cinco rasgos clave, complementarios entre sí, que se trabajan a lo largo de todas las etapas educativas e impregnan la vida diaria del centro, la tutoría, la convivencia y los proyectos pedagógicos.

Perfil de salida del alumnado
Este rasgo aborda la dimensión identitaria, lingüística y cultural. A través de un modelo educativo con el euskera como eje, el alumnado construye su identidad vasca de forma consciente, abierta y plural, con una mirada amplia hacia el mundo.
Euskalduna es la persona que ha construido su identidad vasca de manera consciente, vive el euskera y la cultura vasca en su día a día y se relaciona con otras lenguas y culturas desde el respeto y la curiosidad.
CARACTERÍSTICAS
- Uso consciente y responsable del euskera: Opta de forma consciente por vivir en euskera, adaptando su uso a cada contexto y asumiendo un compromiso activo con su revitalización.
- Conocimiento y vivencia de la identidad y la cultura vasca: Conoce la cultura, la historia y las expresiones simbólicas vascas, y las vive y comparte activamente en su vida cotidiana.
- Actitud abierta y respetuosa hacia otras lenguas y culturas: Muestra interés y respeto por otras lenguas y culturas, entendiendo la diversidad como una riqueza y superando prejuicios.
- Competencia plurilingüe y comprensión del valor social de las lenguas: Comprende el valor social y comunicativo de cada lengua y desarrolla la capacidad de utilizarlas de forma adecuada según la situación.
Este rasgo se centra en el bienestar personal, el equilibrio emocional y la autonomía. El alumnado recorre un proceso de autoconocimiento y cuidado personal que le permite tomar decisiones desde la estabilidad interior y afrontar los retos de la vida.
La persona con solidez interna se conoce, se acepta y se cuida, y es capaz de construir su proyecto vital desde la confianza y el equilibrio emocional.
CARACTERÍSTICAS
- Autoconocimiento y libertad interior: Reconoce sus características, necesidades y límites, lo que le permite expresarse con autenticidad y tomar decisiones propias.
- Madurez afectiva y gestión emocional: Aprende a identificar y gestionar sus emociones, ofreciendo respuestas ajustadas y adecuadas a cada situación.
- Cuidado del bienestar físico, emocional y digital: Comprende la importancia de una vida equilibrada y cuida su cuerpo, su mente y su entorno digital de manera responsable.
- Confianza en sí misma y en los demás: Confía en sus capacidades y en las personas que le rodean, entendiendo el error como una oportunidad de aprendizaje.
- Resiliencia ante las dificultades: Desarrolla la capacidad de afrontar situaciones complejas aceptando la realidad y extrayendo de ella la fuerza necesaria para avanzar.
Este rasgo sitúa en el centro la autonomía, el pensamiento crítico y la capacidad de acción. El alumnado se prepara para analizar la realidad, tomar decisiones y asumir un papel protagonista en su propio proceso de aprendizaje.
La persona decisora y emprendedora es capaz de analizar la realidad, tomar decisiones y pasar a la acción con una actitud activa, responsable y autónoma.
CARACTERÍSTICAS
- Curiosidad y motivación por aprender: Formula preguntas para comprender la realidad y mantiene vivo el interés por aprender de forma continua.
- Pensamiento analítico, crítico y creativo: Analiza la información con rigor, construye una opinión propia y desarrolla la capacidad de generar ideas nuevas.
- Capacidad para resolver problemas y adaptarse a nuevas situaciones: Busca soluciones eficaces ante los retos, actuando con flexibilidad y responsabilidad.
- Toma de decisiones responsable y valoración de consecuencias: Decide con valentía, analiza las consecuencias de sus acciones y realiza los ajustes necesarios.
- Actitud de aprendizaje a lo largo de la vida: Desarrolla la competencia de aprender a aprender para adaptarse a un mundo en constante cambio.
Este rasgo pone el acento en el compromiso social y la voluntad de mejorar la sociedad. El alumnado se forma para generar un impacto positivo en su entorno, desde valores humanistas.
La persona transformadora está comprometida con la mejora de su entorno y de la sociedad, actuando desde la justicia, la solidaridad y la sostenibilidad.
CARACTERÍSTICAS
- Defensa de la dignidad humana y los derechos fundamentales: Respeta y defiende los derechos de todas las personas, posicionándose contra cualquier forma de discriminación.
- Compromiso con la justicia social y el medioambiente: Es consciente de las desigualdades sociales y los retos ambientales y adopta una actitud activa ante ellos.
- Creatividad e iniciativa para ofrecer nuevas soluciones: Analiza la realidad desde diferentes perspectivas y propone respuestas innovadoras.
- Solidaridad y responsabilidad social: Muestra sensibilidad ante las necesidades de los demás y actúa mediante acciones solidarias.
- Mirada crítica y propositiva sobre la realidad: Cuestiona el entorno con el objetivo de mejorarlo y construir alternativas.
Este rasgo subraya la importancia de la colaboración, las relaciones y la comunidad. El alumnado aprende a crecer junto a otras personas, desde el cuidado mutuo y la corresponsabilidad.
La persona cooperativa crece en relación con los demás, basando su actuación en el trabajo en equipo, el diálogo y la responsabilidad compartida.
Características
- Capacidad para el trabajo en equipo y la colaboración: Coopera con otras personas para alcanzar objetivos comunes, aportando su contribución al grupo.
- Comunicación asertiva y escucha activa: Expresa ideas y emociones con respeto y escucha atentamente las de los demás.
- Empatía y cuidado de las relaciones: Comprende las emociones y necesidades ajenas y construye relaciones saludables.
- Corresponsabilidad y responsabilidad compartida: Entiende que el éxito del grupo depende del compromiso individual de cada persona.
- Acción colectiva orientada a objetivos comunes: Impulsa acciones conjuntas desde el diálogo y el consenso, buscando el bienestar del grupo.
Apuesta pedagógica y objetivos
La formación continua del personal de Lizarra Ikastola, así como la incorporación de nuevas tendencias educativas y nuevos recursos tecnológicos determinan la metodología perseguida por el centro.
El objetivo fundamental de la pedagogía de Lizarra Ikastola es potenciar el desarrollo de capacidades cognitivas, psicomotoras, comunicativas, afectivas y de inserción social que contribuyan a la formación de personas capaces de insertarse en una sociedad en constante cambio. Este proceso pasa por transitar por tres tipos de inteligencia: inteligencia vertical, basada en el razonamiento lógico, verbal y motriz; la inteligencia emocional, que da prioridad a los sentimientos, valores y actitudes; y, por último, la inteligencia lateral, que pretende fomentar la creatividad.
Las herramientas fundamentales para llevar a cabo estos objetivos se fundamentan en un plan de convivencia y atención a la diversidad.

